Cae avión con 295 pasajeros
Un avión de línea malasio con 295 personas a bordo se estrelló ayer en una zona del este de Ucrania controlada por separatistas prorrusos y las dos partes en conflicto se acusaron de haberlo derribado.
El aparato, un Boeing 777 de Malaysia Airlines que efectuaba un vuelo entre
Ámsterdam-Kuala Lumpur, desapareció de los radares cuando volaba a 10.000 metros de altitud y se estrelló cerca de la aldea de Grabove, en la región de Donetsk, indicó la administración regional.
La aeronave se precipitó al vacío y cayó envuelta en una densa y enorme nube de humo negro a 80 kilómetros de Donetsk.
Periodistas de la AFP comprobaron la magnitud del desastre, sin hallar señales de que hubiera sobrevivientes, en coincidencia con testigos presenciales.
Cadáveres mutilados, maletas y pedazos del fuselaje destrozado estaban desperdigados en una vasta zona.
Soldados de las fuerzas rebeldes prorrusas y bomberos estaban presentes en el lugar.
Los dirigentes separatistas anunciaron su intención de transportar los cuerpos de las víctimas a Donetsk y de enviar las “cajas negras” (que registran las incidencias de un vuelo) a Moscú, para que sean examinadas allí.
La tripulación no había informado de problema alguno durante el vuelo, indicó el jefe de la agencia de control del tráfico aéreo de Ucrania.
Cruce de acusaciones
El presidente ucraniano, Petro Poroshenko, atribuyó la tragedia a un atentado “terrorista”, un término que las autoridades de Kiev emplean para referirse a los separatistas.
“Poroshenko sobre el avión derribado: este incidente no es una catástrofe. Es un acto terrorista”, escribió en su cuenta Twitter oficial Svyatoslav Tsegolko, portavoz del mandatario.
Poroshenko aseguró además que las Fuerzas Armadas ucranianas no habían realizado “disparos que hubiesen podido alcanzar objetivos en el aire”.
Un asesor del Ministerio ucraniano del Interior, Anton Gueraschenko, aseguró que el avión fue abatido por un misil Buk, “graciosamente ofrecido a los terroristas por [el presidente ruso Vladímir] Putin”.
Los misiles tierra-aire Buk tienen un radio de 42 km y pueden alcanzar blancos a 25 km de altura. Un portavoz militar ucraniano, Andrey Lysenko, había afirmado a pocas horas de la caída del avión que los separatistas habían recibido ese tipo de armamento.
Los rebeldes prorrusos, en cambio, afirmaron en su página Internet que el Boeing había sido “atacado por un caza ucraniano” y que se trataba de “una provocación deliberada”.
Las versiones
Un comandante separatista señaló en su página Facebook que los insurgentes habían derribado un avión de transporte militar ucraniano An-26 prácticamente a la misma hora de la caída del avión malasio.
“Acabamos de derribar un A-26 cerca de Snijné, escribió el comandante Igor Strelkov, “ministro de Defensa” de la “República Popular de Donetsk”, junto a un video que muestra una espesa humareda negra en el presunto lugar del incidente. Las imágenes de ese video tienen un gran parecido con otras de YouTube presentadas como las del avión de pasajeros malasio.
Snijné se halla cerca del lugar donde cayó el avión malasio, que desapareció de los radares.
Los incidentes aéreos se multiplicaron en los últimos días y agravaron la tensión entre Rusia y Ucrania, una exrepública soviética.
Kiev acusó directamente a Rusia de haber derribado el lunes un An-26 y el miércoles un avión de combate Sukhoi Su-25, aunque Moscú rechazó formalmente cualquier responsabilidad en esos hechos.
Malasia abrió una investigación para tratar de aclarar lo ocurrido.
Articulos Relacionados
Comentarios
Escribe un comentario
Only registered users can comment.

