Venezuela: prisión a opositor incendia más al país

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Dos grandes manifestaciones pacíficas a favor y en contra del Gobierno venezolano y la entrega de un opositor prófugo mantuvieron ayer en vilo a Caracas, tras dos semanas de protestas estudiantiles y violentos desbordes nocturnos.
En una concentración antichavista en el acomodado sector este de la ciudad, irrumpió el líder Leopoldo López y se entregó a la Polícía, que lo buscaba por cargos de homicidio tras los desmanes que sucedieron a una marcha estudiantil con saldo de tres muertos la semana pasada.
En el Palacio de Gobierno y frente a la manifestación de trabajadores petroleros convocada por el oficialismo, el presidente Nicolás Maduro dijo que “este jefe político de la derecha venezolana ya está en manos de la Fiscalía para responder por sus llamados a la sedición, al desconocimiento de la Constitución”.
Ambas marchas marcaron un clímax que va extendiéndose a todo el país e incorporando reclamos por la inflación, desabastecimiento y detenciones de estudiantes.
Las manifestaciones, que tuvieron desbordes violentos, habían sido calificadas por el Presidente como “un golpe de Estado en desarrollo”.

‘Justicia injusta’


Miles de opositores vestidos de blanco congregados en la Plaza Brión recibieron como a un héroe al líder de Voluntad Popular, Leopoldo López, cuando llegó desafiando una orden de captura.
Con una bandera venezolana en sus manos, López trepó a una estatua del prócer cubano José Martí e instó a sus seguidores a “construir una salida a este desastre”.
“Si mi encarcelamiento vale para el despertar de un pueblo, (…) valdrá la pena mi encarcelamiento infame. Me presento ante la justicia injusta, ante una justicia corrupta”.
López, un joven economista educado en Harvard y con dilatada carrera política, estaba oculto desde que el Gobierno emitió una orden de captura por los desmanes del miércoles pasado.

La captura


El opositor fue detenido después de dar su discurso. Pasó dos cordones de Policía y fue aprehendido por la Guardia Nacional, a dos cuadras de la Plaza donde se encontraba.
Gran parte de la multitud se quedó atrás y no pudo atravesar los cordones de seguridad. Durante el arresto se presentaron forcejeos entre la Guardia Nacional y un grupo de personas que intentó acercarse a las tanquetas.

El país, un caos


Él y otros dirigentes impulsan bajo la consigna “La salida” la táctica de ocupar las calles para oponerse al gobierno de Maduro, electo en abril de 2013, y forzar un “cambio constitucional”.
“Estamos expresando la frustración que sentimos, el país es un caos, no hay insumos en los hospitales, basta de inseguridad, quiero una Venezuela de progreso, donde me pueda quedar”, había dicho a la AFP Satle Oviedo, 27 años, trabajadora de un hospital público.
La marcha opositora no estaba autorizada y las autoridades habían desplegado un fuerte dispositivo antimotines que impidió a los manifestantes avanzar, como era su propósito, hacia el Ministerio de Justicia, cerca del Palacio de Gobierno.
A la misma hora y a sólo kilómetro y medio otros miles de manifestantes, trabajadores petroleros con los colores oficialistas, iniciaron una marcha de cinco kilómetros hacia el Palacio de Gobierno encabezados por el vicepresidente de temas económicos, Rafael Ramírez.

Fuente: La Hora

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