Venció plazo de Capriles para la auditoría electoral

Un ultimátum del líder opositor Henrique Capriles al Consejo Nacional Electoral venezolano para que inicie la auditoría que se comprometió a hacer sobre los comicios presidenciales del 14 de abril venció ayer, mientras el mandatario Nicolás Maduro comienza a recorrer el país con su “gobierno de calle”.
El CNE anunció el pasado jueves una auditoría ampliada de las elecciones presidenciales, atendiendo parcialmente a una petición de Capriles, que no reconoció los resultados. Asimismo, el ente comicial dijo que la auditoría comenzaría esta semana, pero las autoridades aún no divulgan una fecha de inicio ni las condiciones en las que se hará.
Capriles, que también acusó al gobierno de robarse las elecciones, dijo que anunciará los nuevos pasos a seguir en su protesta, siempre de “manera pacífica” y en el marco de la Constitución.
“Es una lucha muy importante para el futuro, no solamente para hoy. Se trata de limpiar, de hacer justo el sistema electoral, (…) de que la gente cada vez que vote tenga confianza en el sistema electoral”, declaró el diputado Julio Borges, del partido Primero Justicia (PJ), la formación de Capriles.

 

 
Interrupción
La oposición no descarta impugnar las elecciones ante el Tribunal Supremo de Justicia si no llega a ningún acuerdo con el CNE, e incluso Capriles sugirió la posibilidad de repetir las elecciones.
Un momento después de emplazar al CNE en la noche del miércoles, la transmisión televisiva de la rueda de prensa de Capriles fue interrumpida por una cadena de transmisión obligatoria por todas las radios y televisoras del país, ordenada por el Gobierno y criticada por el líder opositor.

 

 

Irregularidades

Tras los comicios presidenciales, en los que Capriles cayó derrotado ante Maduro, el opositor ha denunciado irregularidades que, a su juicio, podrían ser demostradas en la auditoría y conducir a una “repetición” aunque sea parcial del proceso electoral.
Entre las irregularidades denunciadas por la oposición están supuestos votos emitidos por personas fallecidas o electores que sufragaron en más de una ocasión.
Capriles, que ya había perdido contra el fallecido mandatario Hugo Chávez en las elecciones de octubre por 11 puntos porcentuales, sostiene que no aceptará una auditoría “chimba” (mal hecha).
El joven opositor, gobernador del estado de Miranda (norte), exige que la auditoría incluya abrir las cajas, contar los comprobantes (papeletas), comparar el resultado del conteo con el acta de escrutinio del CNE, contar los votos emitidos de acuerdo al cuaderno de votación (donde se registra el padrón electoral) y comparar la cantidad de papeletas con el número de electores que sufragaron según registran los cuadernos.
Sin embargo, días después del anuncio de la auditoría, aplaudida por la Unión de Naciones Suramericanas (Unasur), rectoras del organismo electoral advirtieron que ésta no revertirá el resultado de las elecciones.

 

 

Amenazas

El Gobierno acusa a Capriles de ser el responsable de los nueve muertos que dejaron las movilizaciones convocadas por él en rechazo al resultado de las elecciones y varios líderes oficialistas han pedido que sea juzgado por esos hechos.
“No nos intimidan sus amenazas, quieren abrirme un juicio ¿cuál es la causa? ¿Pedir que se abran las cajas? ¿Por decirle al país la verdad? No sigan amenazando”, recalcó Capriles refiriéndose a las peticiones que se han hecho desde el Gobierno a que se le juzgue e incluso se le castigue con la cárcel.

Fuente : Diario la Hora

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