Se apaga la vida de Nelson Mandela

Sudáfrica se preparaba ayer para lo peor al conocer que Nelson Mandela, hospitalizado desde hace 17 días, seguía en “estado crítico” y se encontraba rodeado por su familia, mientras periodistas procedentes de todo el mundo comenzaban a llegar a Pretoria.


“El expresidente Mandela sigue en estado crítico en el hospital. Los médicos hacen todo lo posible para garantizarle bienestar y confort”, dijo el presidente sudafricano, Jacob Zuma, a la prensa extranjera en Johannesburgo.
“Fui al hospital anoche”, dijo Zuma.


“Mandela ya dormía, lo vimos y luego conversamos un poco con los médicos y con su esposa, Graça Machel”, agregó el Presidente.


Un adiós en paz


Por su parte, la hija mayor del líder sudafricano, Makaziwe, formuló un llamado para que se respete la intimidad de la familia y que a ‘Madiba’ se le permita enfrentar el momento de su muerte en paz.


“Dennos el espacio para estar con nuestro padre. Casi nunca lo hemos tenido en la mayor parte de nuestras vidas. Este es un momento especial y sagrado para todos nosotros, y yo francamente espero que el mundo de un paso atrás y nos permita estar solos con nuestro padre”, dijo.


Con relación al estado de su padre, Makaziwe dijo que “él ha dado mucho a todos, creo que él está en paz. Rezo apenas para que su transición (al mundo espiritual) sea suave”.

Visita de Obama


En Washington, la Casa Blanca declaró que tiene “pensamientos y oraciones” para Nelson Mandela, su familia y su pueblo, en momentos en que se espera la llegada del presidente Barack Obama a Sudáfrica el viernes.


El presidente Zuma aseguró ayer que la visita de Obama se mantiene como estaba previsto.
 

 


Triste realidad


° Mandela, ícono de la lucha contra el apartheid y primer presidente negro de Sudáfrica, en 1994, cumplirá 95 años el 18 de julio. Ha sido ingresado cuatro veces desde diciembre, la mayoría de ellas por infecciones pulmonares que sufre desde hace años.


En Soweto, la famosa localidad cercana a Johannesburgo donde vivía Mandela antes de ser encarcelado, la vida seguía su curso y los habitantes parecían resignados a perder a su héroe.


“Llegará un momento en que ninguna asistencia médica funcione. Tenemos que enfrentarnos hoy a esta triste realidad”, aseguraba James Nhlapo, un dependiente.

 

 

Perfil de un terrorista


° Los problemas pulmonares que arrastra desde hace años están probablemente relacionados con las secuelas de una tuberculosis desarrollada durante su estancia en la isla-prisión de Robben Island, junto a Ciudad del Cabo, donde estuvo 18 de los 27 años de detención en las cárceles del régimen racista del apartheid.


Liberado en 1990, Mandela fue entre 1994 y 1999 el primer Presidente negro de su país, un dirigente de consenso que supo ganarse el corazón de la minoría blanca, cuya opresión había combatido.


En 1993 recibió el premio Nobel de la Paz por su papel en la instauración de una democracia multirracial en Sudáfrica.


Retirado de la vida política, apareció en público por última vez durante la final del Mundial de Fútbol, en julio de 2010 en Johannesburgo.

 


Negro entre blancos


° ‘Madiba’ -’abuelo venerable’, como le conocen en Sudáfrica- ha sido combativo toda su vida. Familia de los jefes supremos de la tribu de los Tembu, fue formado para convertirse en dirigente de su clan. Pero se rebeló contra su destino, estudió Derecho y se metió en política para luchar contra las prácticas xenófobas del apartheid. Había nacido negro en un país dominado por blancos que practicaban la exclusión racial. Y no estaba dispuesto a aceptarlo.


En 1948, el Partido Nacional de Sudáfrica (PN) había ganado unas elecciones en las que sólo podían votar los blancos y había instalado un sistema de segregación racial. Enfrente tenía al Congreso Nacional Africano (CNA), formado en 1912 para luchar por los derechos de la población negra y al que se unió Mandela en 1942.

Recorrió el país promoviendo actos de desobediencia civil, entre los que se incluyeron numerosas acciones violentas. Hasta que fue arrestado y acusado de alta traición. El régimen de Pretoria le consideraba un terrorista. No opinaba lo mismo la comunidad internacional, que orquestó una campaña en su apoyo que fructificó el 11 de febrero de 1990, el día en que Mandela salió en libertad. Había pasado casi tres décadas en la cárcel.

 


La transición del país


° Durante su primera intervención ante la prensa apostó por una salida política para Sudáfrica que no menoscabase los derechos de los blancos. Sin rencor. Fiel a sus ideales de reconciliación. Tomó entonces las riendas de la transición del país y cambió su condición de ‘peligroso opositor’ por la de Presidente, previo paso por las primeras elecciones democráticas a las que acudían sus compatriotas. Era abril de 1994.


Una vez en el poder, Mandela mantuvo la coherencia. No se aferró al sillón. Se retiró cuando llegó el momento y siguió luchando desde la segunda fila por causas que ha considerado nobles, como la erradicación del sida o de la pobreza en África.

° El preso 46664


Su experiencia le convirtió en mediador en los conflictos de Angola, Burundi y República Democrática del Congo y ha recibido numerosos homenajes en todo el mundo.


Mandela sigue siendo venerado por miles de personas. Lo demuestran las ovaciones que recibió sobre el escenario en la gira ‘46664’ -su número de preso- para recaudar fondos contra el sida. Y las palabras que entonces le dedicó Bono (U2): “No es sólo un Presidente para Sudáfrica, no sólo para África; es un Presidente para quienes aman la libertad: ‘Madiba’”. 

 

Fuente : Diario la Hora

Fecha : 25 de Junio de 2013

http://www.lahora.com.ec/index.php/noticias/fotoReportaje/1101525965

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