Alerta en Europa por las lluvias
Las masas de agua de los crecidos ríos centroeuropeos, que ya han causado catorce muertos, continuaban ayer con estragos en varios países.
Doce de las muertes registradas desde el último fin de semana ocurrieron en la República Checa, Austria, Polonia, Alemania y Suiza. Otra decena de personas seguían reportadas como desaparecidas.
El Estado federado de Baja Austria, en el este de la república alpina, se mantiene en alerta máxima en todas las zonas que atraviesa el río Danubio, ante el inminente peligro de desbordamiento por las lluvias de los últimos días y los grandes aluviones de sus afluentes.
Muertos, numerosos heridos, miles de viviendas destruidas, comunidades aisladas, con cortes de electricidad y de agua potable, va dejando a su paso la ola de riadas.
En las regiones más afectadas de Alemania, la República Checa, el oeste de Austria y algunas zonas rurales de Polonia se iniciaron ayer las tareas de limpieza de escombros y reconstrucción tras la devastadora crecida de las vías fluviales, como el Danubio o el Elba, y que se dirigía ayer hacia el norte de Alemania, el este de Austria, Eslovaquia y Hungría.
En el estado alemán de Sajonia, unas 10.000 personas fueron obligadas a abandonar sus casas, mientras que miles más fueron evacuadas en Baviera.
La canciller alemana, Angela Merkel, recorrió las regiones del sur y este del país, donde murieron unas cuatro personas, y prometió unos 130 millones de dólares en ayuda a los damnificados.
En la República Checa, donde el número de víctimas mortales de esta catástrofe se eleva a siete, el río Moldava alcanzó su caudal máximo a su paso por Praga, con 3.210 metros cúbicos de agua por segundo, informaron ayer las autoridades locales, quienes calificaron la situación como seria.
Lo normal para este río son 150 metros cúbicos de agua por segundo, recordó el portal de noticias Ceske Noviny.
Desde el pasado domingo, todo el país, menos en una región, se encuentra en estado de emergencia.
En Austria, la ola de máximo nivel del Danubio se desplazó ayer hacia el este del país, que incluye a Viena, y donde los equipos de protección fluvial se desplegaron a lo largo del río y más de 450 personas tuvieron que abandonar sus casas.
Un total de 18.900 bomberos y 1.600 soldados, con una veintena de helicópteros, además de numerosos voluntarios, participan en toda la república alpina en las tareas de protección, rescate, limpieza.
Eslovaquia se preparaba también para la llegada de la crecida ola del Danubio, que si bien no ha parado de subir, en Bratislava alcanzaba ayer los 8,53 metros y se espera lo peor para mañana por la tarde.
En varias regiones de Hungría también se ha declarado el estado de emergencia.
En una rueda de prensa transmitida por la televisión pública, el primer ministro, Viktor Orbán, pidió a los ciudadanos que colaboren con las autoridades, ya que “el volumen de las aguas es tan grande que significa un verdadero peligro para la gente”.
Se espera que las grandes masas de agua lleguen hoy a Hungría y que se registrarán alturas máximas o cercanas a los récords registrados en el 2002, cuando en Budapest se alcanzaron los 8,6 metros, adelantó el Servicio de Meteorología.
Fuente : Diario el Universo
Articulos Relacionados
Comentarios
Escribe un comentario
Only registered users can comment.
